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Eduardo Li De la cima al valle en 8 años

  • 03/12/2018
  • by Adrian gamboa

Desde el 27 de mayo del año 2015, el nombre de Eduardo Li es altamente conocido en el mundo entero. No obstante, no siempre fue así. Este costarricense, de ascendencia oriental, nació en Puntarenas un 11 de noviembre del año 1958. Fue en el centro de esta ciudad portuaria, donde creció y cursó los estudios primarios y secundarios, estos últimos en el Liceo José Martí Diurno. Después de estudiar Ingeniería Civil en México, se dedicó a administrar y desarrollar sus empresas en Costa Rica, sin ejercer su profesión. Asiduo aficionado del primer equipo del Municipal Puntarenas, al que seguía en cada jornada futbolera, fue de alguna manera “convocado” por la sociedad puntarenense como dirigente, al retirarse la antigua dirigencia y descender el primer equipo a la segunda división. En el año 2004, fundó junto con Adrián Castro el Puntarenas FC, luego que el Municipal Puntarenas descendiera a la segunda división. La adquisición de la franquicia del equipo de fútbol de Santa Bárbara, que su dirigencia negoció al no poder mantener al equipo en la división de honor, fue el elemento que permitió al dirigente incursionar y mostrarse, y a la afición porteña volver a tener un equipo en el futbol mayor de Costa Rica. En el año 2007 fue nombrado presidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefutbol), puesto al que renunció para incorporarse como miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA). Precisamente en la fecha mencionada al inicio estaba en Zúrich, Suiza, cuando fue detenido, acusado por corrupción por la justicia de los Estados Unidos de América, faltando apenas dos días para ser ratificado como Vicepresidente del máximo órgano rector del fútbol mundial, nombramiento que debido a su detención y juzgamiento en el escándalo conocido como FIFA Gate, nunca llegó a concretarse. En una entrevista brindada la semana pasada a un medio costarricense, el exdirigente externó por primera vez, sus opiniones desde Miami, ciudad en donde se reside, luego de que la justicia estadounidense le concediera la libertad bajo el esquema de casa por cárcel, condicionado a mantenerse en los Estados Unidos. Al hacer una sinopsis de los hechos, Li indica que se le arresta por una acusación, junto a una cantidad de individuos de la FIFA, por una serie de hechos falsos, que no correspondían a la realidad. En sus propias palabras, ahí inicia la peregrinación en este proceso. Ante una pregunta del periodista, sobre si hubo planeamiento en las respuestas, buscando una pena menor o una buena sentencia, responde negativamente, adicionando que él dijo lo que tenía que decir ante la justicia estadounidense, y que nada en su declaración fue planeado. A sus abogados les manifestó desde el inicio, que todo eso era falso, que él había hecho otras cosas, que tal vez desde la perspectiva de la justicia norteamericana constituían delito, pero no en Costa Rica. Al consultarle sobre su sentir en el momento de su detención, indica que en primera instancia creyó que se trataba de una broma; no obstante, al percatarse que no era así, ante el comunicado respetuoso de detención de las autoridades, procedió a vestirse y acompañarlos a la Comisaría. Expresa que fueron momentos muy duros, sobre todo que padece la enfermedad diabetes tipo 2, ya que pasó un día completo en la celda, hasta que en el segundo día le llevaran a informarle de los cargos en su contra. Reitera que la acusación inicial fue de tal magnitud, que lo hicieron aparecer como un mafioso, al dar la noticia la vuelta al mundo, sumado a que fue el primer detenido, lo que potenció el escándalo en su perjuicio, con el video que fue difundido aquella mañana. Con la ayuda de una traductora que le asignaron, a quien no le entendía sino por gestos por la barrera del idioma, rechazó aceptar la solicitud de extradición que hacía la justicia norteamericana. Añade que estuvo 7 meses luchando contra la extradición en una cárcel de Suiza. Luego cambiaron la denuncia, y debido al cambio en la segunda acusación, planteada en diciembre del mismo año, el exdirigente decide enfrentarse a la justicia norteamericana, pues ese tipo de hechos que son tipificados como delitos en el país del norte, no lo son en Costa Rica. El abogado Róger Guevara intervino para indicar que la de mayo es una acusación general, con la descripción de una serie de esquemas para delinquir, desde 1991 hasta el presente. Dentro de ese apartado se indica los cargos de cada uno de los dirigentes involucrados, En el caso de Eduardo, se le acusaba de 16 delitos, relacionados con pagos de proveedores que entraron a las cuentas de la Fedefutbol y no a la de Eduardo. Los pecados de Li Ante la consulta sobre sus pecados, primero aclara que nunca solicitó ni pidió dinero por aprobar contratos ni por algo similar, sino que le ofrecieron dinero y él aceptó, ese fue su error. Señala que se encontró una federación de futbol en mal estado financiero, prácticamente en bancarrota, y que con mucho trabajo tanto de él como del grupo se logró alcanzar un superávit, así como éxitos deportivos. Y nunca devengó salario alguno por esta labor. Acepta que no supo manejar el éxito, que conforme ejercía su gestión y alcanzaba popularidad, se le acercó mucha gente, y que ese fue su gran pecado. Los hechos admitidos por Eduardo durante su gestión como presidente de la Fedefutbol de Costa Rica, relacionados con el recibo de dinero, dádivas o regalías por $668.000, son: a) Cambio de la marca de uniformes para la selección, de Lotto a New Balance. Aceptó una dádiva por $238.000, por el cambio de marca. En este punto, Li destaca que la Fedefutbol duplicó todo lo que recibía con Lotto. Y su abogado, indica que las empresas proveedoras ya se habían puesto de acuerdo en la suma de dinero para rescindir el contrato anterior; por lo que el intermediario, expresó que como le había ido muy bien en la negociación, había decidido darle una dádiva al dirigente. b) Para el Mundial Sub 17 femenino en Costa Rica, el presupuesto asignado con los aportes del gobierno y la FIFA, no alcanzaba, y había que reparar canchas y otras actividades similares. Ante esto, Li se dio a la tarea de buscar recursos externos para lograrlo, sobre todo que un año antes del inicio del torneo la FIFA se lo iba a quitar a CR, pues las obras no avanzaban. A manera de ejemplo, Li explica que si la necesidad eran ¢100, la FIFA le dijo que ellos le podían conseguir esos ¢100, pero que pidiera ¢300 y devolviera ¢200. Así lo hizo, y recibió una dádiva por $90.000. c) Juegos amistosos antes del mundial del 2014 en Brasil. Uno de los empresarios, en el estira y encoge para negociar el monto que recibiría por la actuación de la selección, le indican que hay una dádiva por $40.000, que Li acepta. d) Transmisión de los partidos eliminatorios del mundial 2022. Una compañía que no es Traffic, propone a Li que si firmaban con ellos, le daban una dadiva. El responde negativamente, pues había una carta de intenciones firmada por la Fedefutbol con aquella otra empresa. No obstante, la empresa ofrece $300.000 para ficharlo para hacer lobby, que Li acepta. Li afirma que hizo todo esto solo; es decir, no contó con cómplices para hacerlo. Creíble o no su versión, criticable o no sus acciones, estos son en resumen, los hechos que acepta haber cometido el exjerarca del máximo organismo del balompié nacional. Juzgue usted. Una historia real, que describe una amarga experiencia relacionada con la gestión y el manejo del éxito empresarial; y sobre todo, la forma mediante la que puede pasarse de la cima al valle, del éxito al fracaso, o de la fama al escarnio de la opinión pública, en tan solo 8 años. *Estudiante de Periodismo